Como somos los Williams
Las características que se mencionan son las más comunes aunque es cierto que se puede tener el síndrome y no manifestar todas ellas:
- Rasgos faciales particulares, con frente amplia, nariz respingada, boca amplia y labios gruesos, “cara de duende”.
- En los que poseen ojos claros se suele observar una forma de estrella en el iris.
- Suelen tener bajo peso al nacimiento y poca ganancia de peso en los primeros meses de vida, así como vómitos o constipación.
- Los problemas cardíacos (aproximadamente en un 80% de los casos) pueden variar desde simples soplos hasta estenosis aórtica y/o pulmonar.
- La hipercalcemia (calcio elevado en sangre) que a veces ocurre en la niñez, suele desaparecer aproximadamente a los 5 años de edad.
- Aparición de hernias, normalmente umbilical o escrotal.
- La hiperacusia (mayor sensibilidad a los ruidos) los hace, en algunos casos, taparse los oídos según el volumen y tipo de sonidos (sirenas, alarmas, etc.).
- Frecuente logro tardío en las distintas pautas del desarrollo evolutivo.
- Discapacidad intelectual (aproximadamente en el 90%) con diversidad en los ritmos de aprendizaje.
- Tanto en la pubertad como en la madurez el encanecimiento suele ser prematuro.
Personalidad extrovertida y riqueza en su expresión oral.
- Normalmente tienen excelente memoria visual y auditiva.